La Facultad de Ciencias Exactas y Tecnología (FACET), dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán, celebró el viernes pasado el Acto de Colación de la Diplomatura de Posgrado en Docencia Universitaria, una propuesta académica impulsada por la Secretaría Académica junto con las áreas de Acreditación y Formación Docente, orientada a fortalecer la calidad educativa y promover la actualización permanente del cuerpo docente.
La diplomatura, que inició en abril de 2025, estuvo destinada a docentes en servicio de la Facultad y surgió en un contexto de profundos desafíos para la educación superior, especialmente ante los nuevos estándares de acreditación y los procesos de revisión y actualización curricular. La propuesta promovió la reflexión sobre los planes de estudio, los resultados de aprendizaje, las metodologías de enseñanza y las estrategias de evaluación, entendiendo que la mejora académica requiere no solo ajustes formales, sino una revisión consciente de las prácticas pedagógicas.
“La docencia universitaria ya no puede ser intuitiva”
En su discurso, el director de la Diplomatura, el Dr. Ing. Daniel Valdeón, destacó que completar esta formación “no es un trámite administrativo, sino una decisión consciente de revisar la propia práctica”. Subrayó que, en una Facultad donde predominan las ciencias aplicadas, muchas veces la docencia se apoya exclusivamente en la solidez disciplinar, pero advirtió que “enseñar no es solamente saber”.
“La docencia universitaria ya no puede ser intuitiva. Tiene que ser consciente”, afirmó, al tiempo que remarcó que mejorar no implica cuestionar el pasado, sino asumir el futuro. En ese sentido, sostuvo que las carreras deben comprenderse como sistemas académicos complejos, con perfiles de egreso, resultados de aprendizaje articulados y trayectorias estudiantiles diversas, cuya arquitectura también es responsabilidad del docente.
Valdeón puso en valor, además, el “currículum oculto” de la diplomatura: el encuentro entre docentes del ciclo básico y superior, que permitió comprender el impacto de cada asignatura en el recorrido integral del estudiante. “La calidad académica es una decisión. Y cada vez que la asumimos, la Facultad avanza”, concluyó.
Formación docente como política institucional
Por su parte, la secretaria académica, Ing. María Fernanda Guzmán, destacó que la culminación de esta cohorte representa “el compromiso inquebrantable de nuestra comunidad con la excelencia educativa” y definió a la formación continua como “el pilar sobre el cual se construye el prestigio de la FACET”.
En un escenario atravesado por nuevos estándares de acreditación, señaló que la diplomatura fue una herramienta clave para repensar programas y metodologías, orientándolos hacia resultados de aprendizaje innovadores y acordes a las demandas actuales.
Guzmán reconoció especialmente el trabajo del equipo docente —integrado por profesionales de la propia Facultad— y valoró el “saber hacer colectivo” que permitió una formación situada y pertinente. Asimismo, destacó el rol del Dr. Valdeón en la coordinación del proyecto y la articulación con el Área de Acreditación, señalando que el trabajo colaborativo transformó la planificación académica en una política concreta de mejora.
Como proyección de esta línea estratégica, anunció el lanzamiento del curso de extensión “Inteligencia Artificial aplicada a la docencia universitaria”, destinado a brindar herramientas para incorporar la IA de manera responsable y fortalecer tanto la calidad educativa como la gestión del tiempo docente.
Compromiso con la mejora continua
El acto contó con la presencia del decano, Dr. Ing. Miguel Ángel Cabrera, junto a autoridades del gabinete, secretarios y docentes de la diplomatura, y culminó con la entrega de certificados a las y los egresados.
La jornada no solo marcó el cierre de una instancia formativa, sino también la reafirmación de una política institucional que entiende a la formación docente permanente, reflexiva y colaborativa como condición indispensable para sostener y proyectar la calidad académica de la Facultad.